domingo, 1 de diciembre de 2019

Reflexión final

En primer lugar, quiero  destacar que se han cumplido mis expectativas cuando me apunté a este curso ya que he aumentado mis conocimientos sobre evaluación y he ampliado  mi óptica sobre qué es y qué significa evaluar que, ahora puedo decir que tenía una perspectiva bastante limitada.
Intentaré explicar en qué ha consistido esta ampliación: por un lado, he conocido nuevas herramientas de evaluación, como el diario de aprendizaje o  la diana de evaluación y he ampliado mis conocimientos sobre la rúbrica, que aunque ya lo conocía, ahora me parecen herramientas muy importantes para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por otro lado, gracias a los conocimientos teóricos del curso he aprendido las etapas del proceso de evaluación y de cómo los conocimientos conceptuales se enlazan con los procedimentales y actitudinales: “saber” pero también “saber hacer” y “saber ser”. Por último, el curso me ha servido para reflexionar sobre el papel de la evaluación durante todo el proceso de enseñanza-aprendizaje y no solo al final, y sobre la importancia de la implicación del alumno en su propio proceso de aprendizaje, construyendo, en colaboración del profesor, entornos de aprendizaje significativos y cooperativos.
Todo cambio conlleva otros. A partir de ahora intentaré utilizar las nuevas herramientas y los nuevos conocimientos en mi aula, y entonces aparecerán variables nuevas, como terminar el currículo en los plazos estipulados, las características de los distintos grupos y de los distintos alumnos, las dificultades materiales,  la sobrecarga del trabajo del docente y, por desgracia, todo lo nuevo que aprendo quiero llevarlo a la práctica pero no me da tiempo.
Cuando llegue ese momento intentaré adaptar la teoría a la práctica pero, sin duda, mi trabajo ya no volverá a ser el mismo, pues se ha producido un cambio muy significativo  a raíz de realizar este curso.
 
 Dejo el enlace al Proyecto final del curso.